La rueda ya esta inventada por lo que corresponde ahora es mejorarla. Aplicando esto a nuestro mercado podemos inferir r lo siguiente “Ya tengo mi librería, pero como me distingo de las demás” Sobre este tema había escrito antes pero dado a que tengo la oportunidad de trabajar con alguno conceptos adicionales los cuales son presentados en el nuevo libro de Grupo Nelson WOW quise compartirlos con ustedes .
Que conste, no soy experto en la materia y son muchas las cosas que yo mismo quiero y debo mejor, sin embargo y como ustedes saben en muchas ocasiones cuando hablamos a otros sobre Cristo nos percatamos que nosotros mismos estamos siendo ministrados con las mismas palabras que salen de nuestra boca; por ende esto me servirá como un repaso para mi trabajo para con ustedes.
Compartiré muchas ideas en los próximos escritos las cuales espero sean de beneficio para todos y nos ayude a distinguirnos más aun sobre los demás. Comencemos con un poco de historia
A finales de la década de 1990, cerca del desastre de las empresas punto com, los observadores profesionales de los negocios re-aprendieron algo importante. Descubrieron que las organizaciones que se dedicaban a trabajar duro para brindar a sus clientes un servicio superior obtenían mejores resultados financieros. Estas organizaciones crecían más rápidamente y producían mayores ganancias que las organizaciones que continuaban trabajando duro por darles a sus clientes lo menos posible, ya fuera por Internet, por teléfono o en persona. En pocas palabras, las empresas que resaltaban el servicio total al cliente estaban empezando a ganar más dinero y a retener a sus clientes por más tiempo que las empresas que no lo hacían. Ósea que dar el máximo por sus clientes paga. Esto no quiere decir que si un cliente pide algo que no es justo o real tenemos que dárselo, pero si debemos asegurarnos que la naturaleza de nuestra relación sea una no conflictiva y en armonía.
Los investigadores también empezaron a observar que las organizaciones de servicio muy exitosas tenían costos más bajos de mercadeo, una menor cantidad de clientes disgustados y más
Negocio repetido. Los clientes que se iban a buscar mejor precios o en búsqueda de mejor oportunidades para sus bolsillos volvían a las puertas de las empresas que les habían servido bien. Es más, el buen servicio tenía recompensas internas: la pérdida de empleados y el ausentismo eran más bajos y la moral y la satisfacción con el trabajo eran superiores en estas mismas organizaciones. Las
empresas que pedían a sus empleados que se preocuparan por la felicidad de sus clientes tenían empleados más felices.
Para más información sobre este tema, refiérase a libro WOW
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